Elradardelsur.ar 5/09/2025
El mileísmo llega a las elecciones de medio término con pérdida de popularidad, dificultades para explicar hechos relativos a la corrupción y una situación económica preocupante, con futuro incierto.
La postura del gobierno nacional ante el reclamo salarial en el Hospital Garrahan, la disminución del presupuesto universitario, el veto al incremento en jubilaciones, el recorte en medicamentos a jubilados, la baja en pensiones a discapacitados, el veto a la emergencia en discapacidad, el cierre de la obra pública, entre otros conflictos, han minado la confianza en la propuesta libertaria.
A estas despreciables decisiones se suman dos hechos que deberá resolver la justicia: la maniobra con la criptomoneda $ LIBRA y la sospecha de coimas en la adquisición de medicamentos en la ANDIS, hecho que salió a la luz a consecuencia de supuestos audios del titular del organismo, Spagnuolo, en los que señalaba a Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem, como parte del entramado en el que los laboratorios proveedores le pagaban un “peaje” a la Suizo Argentina, la droguería encargada de recolectar los dineros fraudulentos.
Hay que agregar que, esta última semana, se desató una persecución a la prensa, con denuncias y avasallamiento del derecho elemental a la libertad de expresión, consagrado en la Constitución Nacional.
El plan económico parece limitado únicamente a mantener el dólar quieto… y no estaría resultando. Las elevadas tasas de interés afectan el normal funcionamiento del crédito y ahogan a las empresas, ya de por sí perjudicadas por la importación indiscriminada.
Estos tiros en el pie, que se pega el gobierno a sí mismo, son atribuidos a Cristina Kirchner (limitada en su accionar ya que está condenada y presa) al kirchnerismo, a Kicilllof, a la oposición en general, en una clara muestra de falta de autocrítica y demostrando que no tiene intención alguna de modificar el rumbo.
No habrá más obra pública, no habrá consideración con los jubilados y los discapacitados, la economía seguirá rumbo a la parálisis. Milei prometió que la casta pagaría los costos, pero los costos los están pagando el pueblo trabajador y los más necesitados. La casta, que está dentro del gobierno, sigue disfrutando de sus privilegios.