Elradardelsur.ar 26/11/2025
El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) publicó el Mapa de Arsénico, que monitorea en tiempo real la presencia de este compuesto en aguas subterráneas y superficiales de todo el país.
Con los resultados obtenidos de cientos de muestras, los especialistas advierten sobre la contaminación registrada en varios distritos de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Tucumán y La Pampa, donde hay niveles superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que podría afectar a más de cuatro millones de habitantes.
Desde AySA —empresa dedicada a la prestación de servicio de agua en el AMBA— emitieron un comunicado en el que “garantizan la potabilidad del agua distribuida” y negaron riesgos para la salud de los usuarios. “En toda el área de concesión las concentraciones de arsénico se encuentran por debajo del valor regulado”, expresaron.
“Con respecto al consumo de agua de las perforaciones particulares, no se recomienda su utilización debido a que escapan a los controles que realiza esta concesionaria”, detallaron luego.
En territorio bonaerense, donde se detectaron los niveles más altos, aparecen municipios que superan los 50 ppb, como Tres Arroyos, Balcarce, Junín, Mar de Ajó, Monte, Navarro, Cañuelas, Azul, Tandil, Necochea, Pehuajó, Olavarría, La Plata, San Nicolás y Zárate, entre muchos otros.
La exposición sostenida a aguas contaminadas puede incrementar el riesgo de padecer un cuadro conocido como Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE). Su falta de tratamiento, a su vez, puede generar patologías como el cáncer de pulmón, el cáncer de laringe, la tos crónica y la fibrosis pulmonar.
“El arsénico ingresa a nuestro cuerpo bajo formas inorgánicas. Y en el hígado se transforma en formas orgánicas, que son excretadas por la orina en pocos días. Gracias a ese mecanismo de defensa, las posibilidades de acumulación son pocas”, graficó el director de ingeniería química del ITBA, Jorge Stripeikis.
“Una vez que sabemos de la presencia de arsénico en el agua, la limitación apunta a disminuir su ingesta directa, como así también la cocción de alimentos. Para el resto de las actividades hogareñas, como higiene personal o limpieza de ropa, no hay problema”, concluyó Stripeikis.
Durante años, esta problemática tuvo su epicentro en la provincia de Buenos Aires, pero ahora también se extendió a otras regiones del país.
El arsénico es un elemento químico de origen natural que se encuentra tanto en la corteza terrestre, el suelo, como en el agua y el aire. Se puede presentar en dos formas: la orgánica (que es la menos tóxica) y la inorgánica (que es altamente tóxica). Si bien se utiliza en la industria y la medicina, su exposición a niveles elevados es muy peligrosa para la salud. La presencia de arsénico en los hogares puede variar según la profundidad del pozo de agua del cual se alimenta cada domicilio, y la exposición ocurre no sólo al beber agua contaminada, sino también al cocinar y bañarse.